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Relojes Franceses

29/01/2016 - Catálogo de Relojes

Catalogo Relojes Franceses

Para Comprender la Historia de Los relojes Franceses se debe recordar que Francia era el país más poblado de Europa Occidental, era el más próspero del continente y gozaba del mayor prestigio intelectual como centro de iniciativa de la revolución ideológica del siglo XVIII.

El General Napoleón Bonaparte fue la figura central del golpe y de los acontecimientos que se produjeron posteriormente y que desembocaron en la Constitución en diciembre de 1799 que estableció el Consulado. El General Bonaparte utilizó el entusiasmo y el idealismo revolucionario de Francia para satisfacer sus propios intereses.

Estos acontecimientos se producen en plena edad de oro de la relojería mecánica. Luego de diez años de guerras y luchas internas, de la Revolución Francesa, dejan a Francia en una situación económica destrozada y paralizada la mayor parte de su industria. El arte relojero en Francia estaba en manos de Breguet, Leroy, Ferdinand Berthoud (Inventor Del Reloj De Doble Péndulo) y otros relojeros… Todos ellos grandes nombres de la historia de la Relojería.

En la mitad del siglo XVIII se pusieron en práctica grandes descubrimientos e invenciones anteriores como el péndulo, la espiral, los escapes libres de áncora y el escape de trinquete.

En 1790 la Asamblea Constituyente pide a la Academia de las Ciencias que establezca un nuevo sistema de pesas y medidas. Así es como nace el sistema métrico decimal que se convierte en obligatorio a partir del Año 1840. El odio acumulado hacia el clero produjo el ataque de los revolucionarios sobre el calendario gregoriano establecido mundialmente desde el año 1582.

Cabe destacar que que algunos de los relojes más significativos, tanto revolucionarios como contra-revolucionarios, reflejaban en sus esferas esmaltadas las diferentes tendencias ideológicas populares. Los clientes expresaban sus convicciones personalizando su reloj. Por esta razón existen un gran número de Relojes Franceses revolucionarios con esferas con diferentes motivos, que son muy apreciados actualmente por los Coleccionistas de Todos Los Países Del Mundo.

En la Revolución Francesa, los relojeros permanecieron bajo el nuevo régimen político, aunque incluso les faltaba los materiales esenciales tales como el latón, cobre, y acero porque estaban reservados para la fábrica de armas, al igual que casi era imposible acceder a los metales preciosos como la Plata y El Oro, metales indispensables en la fabricación de las cajas de los relojes.

El comercio con el exterior quedó totalmente bloqueado, la nobleza europea ya no compraba los Famosos Relojes Franceses en París, y el clero Francés ya no invertía en objetos de arte, ni en relojes o péndulos.

La revolución obligó a Breguet a exiliarse en Suiza, a Berthoud le retiraron la pensión y se marchó a Argenteuil. Francia, con la relojería desaparecida sufrió un retroceso importante en pleno apogeo de la edad de oro de la relojería mundial donde Inglaterra y Suiza ocupaban el terreno abandonado por sus colegas Franceses.

De esta forma Francia dependía de Suiza si quería disponer de intrumentos de medida del tiempo; sobre todo en Relojes De marina, algo imprescindible para los bugues de Guerra Del Nuevo Ejercito Revolucionario, por tanto La Convención Nacional estableció nuevas manufacturas para la relojería corriente en Besançon y Grenoble, y para los autómatas en Versalles con artesanos Suizos.

En 1793 comenzó la nueva era de los Franceses, y hubo un decreto donde el año estaba dividido en doce meses iguales de treinta días cada uno, después de los doce meses le seguían cinco días para completar el año ordinario, pero estos días no pertenecían a ningún mes. Y los últimos cinco días del año eran los Sanculotides.

Cada mes estaba dividido en tres partes iguales de diez días cada uno que eran llamados décadas. Los nombres de los días de la década eran : Primedi, Duodi, Tridi, Quantidi, Quintidi, Sextidi, Septidi, Octidi, Nonidi y Décadi.

Los nombres de los meses eran: Vendémaire, Brumaire, Frimaire, Nivôse, Pluviôse, Ventôse, Germinal, Floréal, Pairial, Messidor, Thermidor y Fructidor.

Cada cuatro años (los años bisiestos) añadían un día más que se llamaba «el día de la Revolución»

La Convención Nacional encargó a los maestros relojeros Antide Janvier, Berthoud, ya rehabilitado, y a Lepine (El primer reloj de pulsera fabricado industrialmente por Omega en el 1900 incorporaba un mecanismo Lepine) la resolución de los problemas técnicos que planteaba el nuevo decreto sobre la decimalización pero estos no fueron capaces de ponerse de acuerdo para ofrecer una solución, como consecuencia de ello La producción relojera francesa fue muy reducida y en por ello se dispararon las importaciones de relojes Ingleses y Suizos que no disponían de ningún tipo de normalización decimal.

El Relojero F. Japy (Nace el 22 de mayo de 1749 en un pequeño pueblo llamado Beaucourt, en el departamento Francés De Doubs, muy cerca de la frontera con Suiza) se instaló en Francia en el año 1773 y construyó una fábrica desde la cual, en el año 1795 fabricaban entre 36.000 y 40.000 calibres.

Frédéric Japy pasó toda su vida perfeccionando las máquinas para mejorar la realización de sus relojes. Los obstáculos generados por los artesanos relojeros de toda la región que veían como los obreros menos cualificados, mujeres y ancianos eran empleados en estas nuevas fábricas, no impidieron que Japy sorteara con elegancia estas dificultades con los diferentes Regímenes Políticos que se sucedieron durante estos años en Francia y de 50 empleados contratados en el año 1780 pasa a 500 en el año 1803. (debe considerar que para cada uno de ellos había que proporcionar alojamiento).

En éstos Años, Cuando el coste normal de un mecanismo realizado a mano no bajaba de los 7,50 francos Japy consigue en el año 1793 que sus mecanismos salgan de los talleres de Japy por un precio medio entorno a los 2,50 francos.

En El Año 1795 la producción De Japy llega a los 40.000 relojes terminados. Este monopolio preocupó tanto a la industria relojera suiza que en el año 1796 deciden crear una fábrica en Fontainemelon (Fabrique de ébauches de Fontainemelon Fontainemelon 1773-1989 Fundadora de Ébauches,S.A. fusionada con ETA en El Año 1982 fabrica de movimientos manuales calibres con señal de dos «F» con cuerpo común con una letra «H») con un claro objetivo: ofrecer una alternativa a la fabricación de los «Ebauches» Franceses de Japy en su propio país.

En El Año 1799 Japy solicitó patentes para diez de sus ingenios mecánicos por un período de cinco años (Historicamente coincidiendo con la Fecha De La Constitución Francesa). La Importancia De La Manufactura Creada Por Japy fue tal que En El Año 1860 el imperio del Relojero Japy empleaba a más de 5.000 personas

Al Margen de la Fabricación de Los Calibres, Existían una gran variedad de trabajos en esmalte para unas esferas que expresaban la situación ideológica del momento. Hubieron dos grandes avances importantes como el escape de áncora a clavijas del relojero francés Besaçon, y el escape libre del Relojero Robert Robin.

Este nuevo escape de Robin es un claro ejemplo de amor por el oficio, fue el relojero que más innovó, y más esfuerzos dedicó al desarrollo del nuevo sistema decimal impuesto por la Convención Nacional, y publicó varios tratados donde explica la manera de adaptar los relojes ordinarios, cambiando la esfera tradicional por la decimal sin cambiar el mecanismo.

Escape De Gatillo El escape de Robin, de 1791, está clasificado como escape libre porque no tiene contacto nada más que durante la impulsión que ejerce la rueda de escape sobre el regulador para describir el ángulo constante de 60 grados. Tiene la ventaja de comunicar la fuerza motríz sin piezas intermedias.

La leva de este escape puede operar sin apenas lubricación porque apenas sufre rozamiento. El inconveniente de este escape es su fragilidad ante los inevitables movimientos de un reloj de bolsillo, por esta razón el escape de Robin nunca llegó a imponerse, ni siquiera es fácil encontrar relojes que lo incorporen.

La primera construcción del grupo de escapes libres fue el Escape de Gatillo definido con el término francés «à détente» porque la pieza protagonista tiene la particularidad de volver a su posición original instantáneamente.

Su función es la de mantener la energía motriz durante todo el período de oscilación del volante. También se apelaba «cronómetro» a este tipo de escape por su implementación en relojes cronómetros. La impulsión es trasmitida directamente por la rueda de escape a un platillo fijado al eje del volante. Después de la impulsión, la rueda de escape es bloqueada por una pieza intermedia para dejar libre el volante durante el arco de giro suplementario. Este escape funciona haciendo que la paleta de liberación, conectada al platillo, en contacto con el fino resorte, generalmente de oro, hace pivotar el gatillo.

Además la paleta de reposo, solidaria con el gatillo, libera el diente de la rueda de escape, permitiendo a esta última girar un paso. Otro diente de la rueda cae sobre la paleta de impulsión y le transmite la energía necesaria para que el volante pueda efectuar su arco suplementario. La paleta de liberación abandona el resorte de oro y deja de mantener el gatillo. La paleta de reposo vuelve a su posición original para recibir un nuevo diente de la rueda de escape. El volante continúa girando hasta el final de su arco.

La otra invención importante fue el escape de áncora a clavijas, atribuida al francés Cuenin, su invención guarda cierta similitud con los desarrollos del maestro Breguet. El escape está clasificado dentro de los de tipo de áncora, se diferencia del de Robin en que realmente tuvo en su época y sigue teniendo en la actualidad mucho éxito. Es un escape que destaca por su simplicidad y robustez, tuvo éxito mucho después de su invención porque el relojero Roskopf lo incorporó en sus relojes «económicos». Tuvo tanto éxito este escape, que en la actualidad se cree que fue Roskopf quien inventó este tipo de escape, pero lo cierto es que lo incorporó a sus relojes casi cien años más tarde de su invención.

Este escape se distingue fácilmente por los dientes de su rueda de escape ligeramente inclinados para asegurar la impulsión. Por ser de tipo áncora no tiene los problemas de perturbaciones por movimientos de los escapes libres, lo que le convierte en un sistema de regulación robusto. Todavía se sigue fabricando en la actualidad, no sólo para relojes de pulsera, sino para todo tipo de relojes.

Los relojes Lip de Origen Francés, iniciaron su singladura en Besançon – Francia, en un taller fundado en 1867 por el Relojero Ernest Lipmann Los Relojes de Cuarzo, como los conocemos hoy, iniciaron su comercialización a partir del año 1.929 de la mano de Warren Alvin Marrison, que desarrollo el primer movimiento de Cuarzo. Los Relojes de Cuarzo, fueron desarrollados por la Marca Lip, pero fue la casa Seiko quien los comercializo desde el año 1.969. Seiko suprime ese tipo de movimiento y lo reemplaza por los sistemas de movimientos Seiko que hoy conocemos desde el año 1.988 y los evoluciona posteriormente con sus modelos Kinetig

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